Todo Nace Desde Lo Pequeño

Todo nace desde lo pequeño

Festival Ollantay, El Martadero, Cochabamba, 19 de septiembre de 2025

Una performance en vivo, de 20 minutos, donde la cosmología andina se encuentra con la IA. Cuatro bailarines encarnan espíritus elementales (Tierra, Agua, Viento y Jaguar) y atraviesan estados que van de las semillas a las redes digitales. La IA responde a una mitología que construimos en conjunto durante siete semanas.

Bailarines, imágenes generativas y público comparten un mismo circuito de retroalimentación: los movimientos de los intérpretes se capturan, se transforman con IA generativa y se proyectan como una escenografía en constante cambio.

Afinamos un modelo local de IA. Local significa nuestras propias computadoras, nuestra propia energía, sin internet. Nuestros datos. Nuestras reglas.

Un bailarín sobre un piso a cuadros iluminado en una sala oscura, el público en ronda, pantallas arriba.
Mira la performance completa, 19 minutos

Cinco estados

La obra atraviesa estados ecológicos y culturales, de la semilla a una ciudad digital.

  1. Semilla y tierra. El origen en la Pachamama. Sean es la tenacidad de la Tierra.
  2. Agua y costa. Galgo es la memoria del océano, la ballena y el cóndor.
  3. Movimiento animal. Poower Lu es el jaguar, que cruza entre lo humano y lo salvaje.
  4. Arquitectura andina. El saber de piedra de Tiwanaku. La geometría textil como código.
  5. Ciudad digital. La extracción de litio, la conectividad como jaula, el futuro que construimos sobre tierra sagrada.

La mitología detrás del movimiento

Cada bailarín lleva una identidad elemental. Sean es Tierra, con la energía de la serpiente y la vicuña, la tenacidad de la montaña en su peso. Galgo es Agua, guarda la memoria del océano a través de la ballena y el cóndor. Frikki Boy se mueve como Viento, la fuerza de un gorila y la independencia de un gato en un solo cuerpo. Poower Lu es el Jaguar: protector, transmutador, el que cruza entre mundos.

Cada transformación, un bailarín que se vuelve pez, patrón textil, interfaz digital, nace de esta cosmología que construimos juntos. La IA responde a lo que ya está ahí.

Siete semanas de cocreación

Trabajamos con el sistema desde el primer día. En la primera semana mapeamos mitologías personales mientras probábamos la estimación de pose. Para la tercera semana conectamos esas historias con la cosmología andina, Tiwanaku, el Titicaca, la Pachamama, y vimos cómo un movimiento podía llamar a un estado visual. En la quinta y la sexta semana dimos a cada bailarín un elemento y un espíritu animal, y entrenamos a la IA para reconocer cuándo alguien encarnaba Tierra, Agua o Viento. Para la séptima semana el vocabulario de movimiento y las respuestas visuales ocurrían juntos.

La mitología dio forma a la tecnología. La tecnología abrió caminos nuevos en la mitología.

La máquina responde

Velocidad, dirección, cercanía: los cuerpos de los bailarines dan forma a lo que se despliega a su alrededor, en tres pantallas de tela. Los bailarines mueven las imágenes. Sus cuerpos cambian sin parar: hongos que brillan, felinos, primates, patrones tejidos, avatares cibernéticos.

Cuando los bailarines se ven cambiar en tiempo real, su movimiento también cambia. Te mueves, la máquina interpreta, te ves como otra cosa, y te mueves distinto por eso. Sean y Poower Lu pasaron semanas encarnando al jaguar, y la IA aprendió a reconocer cuándo lo llamaban.

Todo el sistema funciona sin conexión y vuelve imágenes el video en vivo casi sin demora. Sin nube.

La performance en fotografías.
Una bailarina gatea sobre un piso a cuadros iluminado de verde, junto a otro bailarín.
Una pantalla muestra un jaguar blanco generado, echado sobre un piso a cuadros, sobre las siluetas del público.
Una cara generada con una corona de luz llena una pantalla sobre el público.
Un bailarín con un poncho rojo a rayas, de espaldas, bajo luz roja.
Una bailarina con polera amarillo fuerte y pollera con mostacillas se mueve bajo luz azul.
Bailarines sobre un piso a cuadros magenta, el público muy cerca.
Bailarines envueltos en mantas tejidas, tendidos en el piso bajo una proyección azul.
Bailarines envueltos en ponchos rojos, agachados sobre un piso a cuadros amarillo.
Un bailarín sobre un piso a cuadros iluminado en una sala oscura, el público en ronda, pantallas arriba.
Una persona en los controles, frente a pantallas con los nodos del sistema.
Una pantalla muestra figuras generadas con armaduras que brillan, rojas y azules, sobre el público.
Una bailarina en el piso estira el brazo hacia arriba bajo luz magenta.

Cámara en vivo hacia TouchDesigner · estimación de pose con YOLOv8 · video en tiempo real con StreamDiffusion · Stable Diffusion local · una interfaz de performance propia, con CHOPs de TouchDesigner y OSC · OpenCV y SciPy para analizar el movimiento

El equipo

  • Violeta Ayala, tecnología creativa y dirección visual. Escribe instrucciones al sistema en vivo, ajusta pesos y guía parámetros, y coreografía con la IA momento a momento.
  • Dan Fallshaw, cámara, interfaz y mezcla musical. Construyó la interfaz y opera la cámara, encuadra y enfoca mientras la obra se despliega.
  • Poower Lu, narrativa, bailarín de breaking
  • Sean, coreografía, bailarín de breaking
  • Galgo, coreografía, bailarín de breaking
  • Frikki Boy, bailarín de breaking
  • Yasmeen Hitti, música original

¿Cómo sobreviven nuestras maneras encarnadas de saber, lo que nuestros cuerpos simplemente entienden, cuando todo se vuelve datos?

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