Huk
Violeta Ayala está expandiendo Huk para convertirlo en un modelo de inteligencia colectiva, donde se encuentran la IA indígena, la danza, la computación afectiva y la ecología, con Mila y Abundant Intelligences en Montreal.
Huk the Jaguaress es una obra dentro de Huk.
El mundo de Huk: de un cuerpo a una criatura
Las criaturas de Huk se mueven con una persona. Una cámara de profundidad OAK-D lee a la intérprete: 33 puntos del cuerpo, 468 de la cara y 21 de cada mano, treinta veces por segundo. Cada cuadro viaja como un paquete pequeño a Blender, donde los huesos de la criatura lo siguen. De la cámara al hueso pasan entre 33 y 100 milisegundos.
Tres criaturas, tres cuerpos. La Drosera, una planta carnívora, fue la primera: cada dedo de la intérprete mueve uno de sus tentáculos. El Colibrí vuela con la palma y mueve las alas con los dedos. El Cóndor, con alas de más de tres metros, toma el cuerpo entero: la cara mueve su cabeza, sus parpadeos y su pico, los brazos son sus alas, cada dedo una pluma primaria.
Lo llamamos traducción somática entre especies. Una planta y un pájaro tienen cuerpos distintos al nuestro, así que cada mapeo es una reinvención. La lógica ch'ixi lo guía: la intérprete nunca desaparece en la criatura. Las dos quedan visibles, en capas.
Todo el sistema funciona con una cámara y una computadora, así puede viajar a una comunidad sin una institución detrás. El ecosistema crece hacia 21 criaturas.





Mayo y junio de 2026: el macaco, el geco, la ballena plateada y el jaguar. Cada uno tiene un rig para moverse en vivo con el cuerpo de una intérprete.
Violeta Ayala y Brian Condori, United Notions Film, febrero de 2026. Con el apoyo de Abundant Intelligences.
Huk the Jaguaress



Crónicas de la construcción de Huk
En 2024, en una residencia de arte e IA de doce semanas en Mila, en Montreal, Violeta Ayala construyó Huk the Jaguaress, la primera obra de Huk. Estas son páginas de su cuaderno de proceso, con lo que contó a XR Must en marzo de 2025.
La idea
El primer boceto tiene dos caminos. Uno es una jaguaresa robot que describe lo que ve, como los cronistas españoles que escribieron las Américas tal como las vieron. Ver es contextual, cultural y personal. El otro es un grupo de animales que se mueven con la mano y que también desafían y desobedecen, con mente propia, en un mundo que la IA crea en vivo.
Logline: hasta que la jaguaresa cuente su propia historia, la historia de la cacería siempre glorificará al cazador.

Nacida del fuego
Huk the Jaguaress nace de los incendios que quemaron la Amazonía boliviana en 2019. Ese año Violeta escribió un guion infantil sobre una madre jaguar y sus dos cachorros. Ese guion le dio la voz a Huk. A veces ella le cuenta a la gente sobre su hija, Nina.
Percepción, cerebro, reacción
Violeta Ayala y Yasmeen Hitti construyeron Huk como un algoritmo en tres partes. La percepción lee la sala: quién está, qué tan cerca, qué lleva puesto. El cerebro guarda su personalidad, convierte lo que percibe en una emoción y elige una acción. La reacción es su voz, sus películas y su luz.
Varios modelos de IA trabajan como un solo sistema y la llevan por las etapas de una vida, de la juventud a la vejez. Ve con una pequeña cámara robótica, sigue los cuerpos en tiempo real y elige a quién responder, hasta veinte personas. Lo que dice nunca se repite. Hace películas cortas en vivo y pinta con luz proyectada a los jaguares más pequeños.
El sistema en una hoja
Un animal personaje está en el centro. Alrededor: una voz, un banco de sonidos, un modelo de lenguaje con sus instrucciones de sistema y el guion, la cámara robótica y sus sensores, un banco de emociones y películas, cine generado con Stable Diffusion y un banco de animaciones hecho con captura de movimiento. Abajo, las salidas: Unreal o Unity para realidad virtual, TouchDesigner para la instalación, 8th Wall para realidad aumentada.

Diez emociones para un cuerpo
Amor y odio. Lluvia y fuego. Calor y frío. Paz y guerra. Pasado, presente y futuro. Pasión e indiferencia. Pelea y huida. Miedo y calma. Surreal y real. Luz y oscuridad. Los jaguares son territoriales.
Cada emoción tiene un gesto en el banco de animaciones. El amor le abre los ojitos achinaditos; el odio le junta las cejas. El miedo le levanta los bigotes; la calma se los baja. La oscuridad es un parpadeo, un ojito y después el otro; la luz los abre uno por uno. La pelea le levanta el cuello y la cabeza; la huida los gira a un lado.
Una personalidad
Las primeras instrucciones, julio de 2024: es una jaguar de la Amazonía, irreverente, juguetona e independiente. Recibe descripciones escritas de las personas, lee su calor, sus gestos, su postura, su cercanía, su ropa y sus colores, y responde con una emoción y dos frases. Sus emociones eran estaciones y momentos del día. Los experimentos de memoria empezaron el 15 de julio de 2024.
Lo que guarda
Huk todavía no guarda memoria, por decisión. La cámara convierte a cada persona en una descripción corta, como una polera negra, pantalones cafés y lentes. Solo esas palabras viajan al modelo de lenguaje. La foto se borra en el momento.
Al alcance
La cámara de profundidad costó 300 dólares y hace más por la captura de movimiento que un traje de 3.000 dólares. El primer prototipo costó 128 dólares. Los materiales: una impresora 3D y PLA metálico, un sensor de personas, una cámara de profundidad OAK-D, controladores y motores, impresoras térmicas y una NVIDIA Jetson Orin Nano.

Su cuerpo
Empezó como dos jaguares, uno dorado y uno plateado. El plateado entró a Blender y salió articulado, con una piel de galvanizado. Las impresiones: naranja y negra en julio de 2024, blanca y articulada en agosto, y en octubre la primera luz proyectada sobre el cuerpo impreso.





La sala
El plano: una computadora, una pantalla de proyección de 2,5 por 1,4 metros, tres proyectores HD, dos reproductores y seis pedestales. Stable Diffusion y TouchDesigner hacen las imágenes; MadMapper las ajusta a los jaguares. Huk the Jaguaress se estrenó en Montreal en 2024 y viajó a Copenhague y París en 2025.






Instrucciones a la vista
Violeta escribió las instrucciones de sistema de Huk con Dan Fallshaw y Yasmeen Hitti, en varios modelos: OpenAI, DeepSeek, Claude y ElevenLabs. Para ella, las instrucciones de sistema de toda IA tienen que ser públicas.
El equipo
Violeta Ayala. Yasmeen Hitti, ingeniera de sistemas de IA creativa: unió los sistemas, hizo la banda sonora y registra los datos para investigación. Dan Fallshaw y Milton Riaño, desarrolladores de medios interactivos. Rohan Banerjee, investigador de IA. En Mila, Eilif Muller trabajó con Violeta en memoria e interacción.
Lo que sigue: sensores que leen las plantas a su alrededor, desde la investigación de Yasmeen sobre las señales de las plantas, hacia una IA más que humana.
Fuente: Violeta Ayala en CPH:DOX INTER:ACTIVE, entrevista de Agnese Pietrobon, XR Must, 31 de marzo de 2025